(DÍA 3) LA PROFESORA

Nota20No enseñas con teoría, sino con cada paso que das al vivir, con aquella emoción que te atreves compartir, con esa lágrima que escondes detrás del abecedario. Lejos de tu escritorio, eres igual de frágil que cualquiera; tienes sueños e ilusiones, que te quiebran y te vuelven a armar. Rezas por las noches al dios de tu corazón, y le pides la fuerza necesaria para poder ser una mejor guía para “tus niños”. Te envidio, ladrona de corazones, porque cada palabra que regalas puede convertirse en inmortal, superando a la vida y trascendiendo con atrevimiento a la misma muerte.

Querido diario,

Soñar en la mujer perfecta no siempre es algo tan bueno. Hoy no ando contento, no encuentro esa maldita alegría que puedo tener otros días. Detesto que la realidad se cole por mis sentidos e intente corromper mis sueños o fantasías. Esa invitada ingrata que no quiero tener sentada en mi mesa de ilusiones, sólo que a veces me falta coraje de alejarla de ahí. Hoy la volví a ver, o tal vez no vi nada, quizás sólo vi a otra chica más, alguien cualquiera que alimenta mis fantasías, para poder darle un sentido a mi existencia. Hoy es uno de esos días, que tomo consciencia sobre mi propósito de vida, el porqué de Jota de Corazones. Aun así, hoy la vi y eso fue suficiente para seguir caminando.

No quiero escuchar ninguna canción que me recuerde a ella.

NO QUIERO SABER NADA

No quiero… no sé qué es lo que quiero.

Quiero hablar de ella, pero no quiero contarte lo linda que es.

Es el narcótico perfecto para mi herida.

La mejor droga para mi adicción

El peor tratamiento para mi locura.

Hoy la vi otra vez, querido diario, y como era de esperarse, fue demasiado intenso para mí. No pensé que la iría a encontrar en un lugar diferente a la cafetería. Esta vez, la vi en el colegio de mi sobrino, justo cuando fui a recogerlo. Ahí estaba ella, manejando a los niños como si fueran olas dirigidas por el viento. Movía los brazos como si estuviera bailando algún arte marcial antiguo, y todos los mocosos obedecían sus instrucciones. Yo me acerqué y ella volteó a verme directamente a los ojos, y me preguntó algo que no entendí, hablaba en algún idioma imposible de entender para mí.

Tenía ojos rasgados, una mirada oriental se asomaba y me hacía volar intercontinentalmente. Me perdí en los cinco lagos del Fuji o en las montañas sagradas del taoísmo. Viajaría a cualquier lugar del mundo o universo con tal de seguir descubriéndola una y otra vez, por siempre. Tenía pelo oscuro como la noche, amarrado con una cola para poder verla sin hacer esfuerzo. “Nunca estuve tan enamorado de ti”, pensé y ella se animó a preguntarme… “¿Cuál es su hijo?”

“No tengo hijo, pero quiero miles contigo…”

Espero no haber dicho esa idea en voz alta.

La aparición de mi sobrino, fue la excusa perfecta para escapar de esa situación.

¿Qué me has hecho, embustera? ¿En qué engaño he caído? ¿Qué trampa has preparado para mí? Te veo en todas partes, y siempre estás ahí. Nunca te he visto, pero estás ahí. No termino de entender.

Hoy te veo frente a mí y no puedo creer que eres esa mujer que he buscado por toda mi vida. No entiendo cómo has estado ahí todo el tiempo y nunca te vi. Me enseñaste a comer, a leer y a escribir; aprendí a multiplicar y a valorar a los precursores de nuestra historia. Los años no te cambian, sigues igual de joven, quizás con un nombre diferente o color de pelo distinto. Pero yo sigo enamorado de ti, mi profe. Ya no soy el niño del nido, pero quiero que me dictes la lección de amor que me faltó. Hoy te pido que me des la posibilidad de enseñarte, niña de mis sueños. Te ayudaré con la multiplicación de mis besos y a sumar de a dos. Seré el precursor que conquiste tus sueños, tu alma, tus emociones. Mi promesa de amor será tu dictado y no habrá diccionario que describa lo que siento por ti.

Jota de Corazón (es).

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