AMOR DE COMBI

combi dibujo

Verte desde lejos es un placer, una emoción que guardo en secreto y que recién me animo a compartir. Faros antiguos a media luz, son el señuelo perfecto para que mi corazón caiga en tu trampa y empiece a construirse esta nueva historia. Verte venir de izquierda a derecha, con ese movimiento sensual y arrogante, hace que salgan chispas de mi pecho y de la pista avejentada que recorres.

La fricción que surge al rozar mi cuerpo con tu metal oxidado, me produce un sinfín de sensaciones y comezones que tenía olvidadas, y que terminan en mi corazón. ¿Dónde has estado combi de mi vida? Te pregunto pero no dignas responder. Yo parado bajo una lluvia cobarde, que aparece por minutos y luego se esconde, y tú coqueteando con la gente, cuyo destino es incierto.

Estar dentro de ti es tocar el cielo con mi alma. Pasear mis manos por tus asientos y juguetear con mis dedos dentro de los orificios de tus sillones, se vuelve una experiencia sumergida de puro erotismo. Un grafiti amateur en el espaldar del asiento de adelante me da la bienvenida a este nuevo viaje, mientras que las palabras del cobrador me entusiasman hasta los huesos.

“Al fondo entran cinco”, grita tu vocero, y esa frase anticipa un encuentro íntimo interesante.

Husmear por tu parte trasera se convierte en un reto casi imposible de realizar. Tus movimientos errantes e irracionales, similares al afecto que nos une, me hacen tambalear de la emoción. Sólo el poder caer sentado en las piernas de la anciana, puede tumbar mis intenciones de alcanzarte.

“Pie derecho” y “Pisa Pisa”, avecinan el siguiente movimiento brusco que hará temblar todo mi esqueleto emocional. Dos golpes entre mi cabeza y tu techo, me traen de vuelta a la realidad.

Combi de mi vida, te conozco hoy y siempre. ¿Qué carajos has hecho con mi razón? ¿Qué macabra brujería utilizas para tenerme atrapado en ti? ¿Acaso no hay chamanes o psicólogos que puedan romper esta fantasía que traemos a escondidas entre los dos?

Las historias tienen finales y los caminos se terminan, existen cuadras que acaban y empiezo a quedarme peligrosamente a solas contigo. Mi bajada se vuelve inevitable, mientras que una pena extraña aparece en mí. Una fuerte frenada y un romántico impacto con la puerta, son el empuje que necesito para alejarme de ti. Mientras que una voz llega a mi oído y me despide de ti:

“No hay medio pasaje pelao, pague completo y pague con sencillo”.

Algún día combi de mi vida, algún día estaré al otro lado del espejo y te veré de reojo cada vez que te recuerde. Prometo bajar mi ventana cada vez que nos topemos, y regalarte infinitos piropos que te harán recordar a toda tu familia, frases que hoy pasean por mi cabeza y que salen de mi corazón.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *