DESPERTAR

niebla

Cuando amanece a oscuras, los ojos despiertan cerrados.

Hundido más allá del suelo, aquel lugar terrible en donde nada quema y no existe el frío. Tan sólo un silencio soberbio me acompaña, el único valiente al lado de mi respiración. Hundido hasta el fondo, en donde la presión llega hasta mis huesos, junto a un corazón que no se digna a latir, encerrado entre pensamientos que atormentan el mañana.

Pasados que no debieron pasar, futuros que ensordecen el presente.

Un último empuje me saca de la trampa, prisionero de sábanas y pesadillas. Miradas que se escapan por ventanas, anhelos que rehúsan morir.

Hoy necesito ser feliz y me doy cuenta que el mundo está igual. Hoy voy a sonreír, y no sé si será igual.

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