EN EL ASCENSOR

ascensor

“Esa pequeña caja de metal”, dichoso invento que día a día nos permite evitar cientos de escalones. Nos acompañas en nuestra vida desde hace mucho tiempo y poco a poco hemos venido adaptándonos a tu presencia. Día a día pasan por tu suelo diversos personajes, cada uno con sus propias características. ¿Qué onda con ellos?

EL APURADO

Maldito sea el día que inventaron ese FUCKING botón para cerrar las puertas de este aparato. Imagina que estuvieras acercándote al ascensor y la puerta se cierra antes de lo usual, y distingues a este incomparable sujeto poniendo la tan conocida cara de “UY-NO-TE-VI” mientras su dedo índice la intención de cerrarte la puerta en la cara. No te preocupes, NO ERES TÚ, ES ÉL, no tiene piedad por nadie. Si eres uno de estos amantes del botón milagroso de cerrar puertas, quizás esta información pueda ayudarte un poco. Las puertas del ascensor demoran cinco segundos en cerrarse, y se aprietas el botón, demoran tres segundos. Por lo tanto, ahorras dos segundos por cada vez que se cierran las puertas. Si consideramos que una meada te dura aproximadamente dos minutos… necesitarías cerrar las malditas puertas unas sesenta veces o pasarte unos cuantos días haciendo lo mismo, como para poder tener una escapada al baño gratis.

EL QUE CUIDA SU RETAGUARDIA

No es común encontrarlo, pero siempre hay alguno por ahí. Es probable que haya tenido alguna memorable experiencia ya que por algo ha decidido cuidar las “NACHAS” ante cualquier exposición. Son aquellos que intentan entrar primero para poder poner la espalda contra el espejo de la pared y luego terminan sufriendo para poder salir entre tanta gente. Prefieren no entrar cuando el ascensor está muy lleno, pero no por “claustrofobia”, sino por la “TOCAFOBIA”. Es fácil de identificarlos porque son aquellos que prefieren darle la espalda a las puertas de metal antes de apretarse en sentido “CUCHARITA”. El problema aparece cuando se abren las puertas y se topan con alguno de los apurados… ¡ZAS! BAUTIZADO.

EL CELULAR PÚBLICO

Conversación privada fuera del ascensor… luego se convierte pública y comunal dentro de él. Llegan hablando desde antes (aunque hay algunos audaces que hacen la llamada desde adentro) y continúan con la promoción de información. “¿Qué dices? ¿Se fue con otra? ¿Se operó los senos? ¿POR QUINTA VEZ? ¿Se atracó con QUÉ? ¿Los hongos en DÓNDE? ¿Qué tienes puesto ahorita mi caperuza?”. Muchas gracias por tanta información, de hecho le dan un sentido cultural y académico a estos espacios cerrados. Cada día aprendo más de la sección “sociales”, “cultura”, “salud” y hasta algo de “pornografía”. Si no pudiste escuchar con claridad, no te preocupes… ahorita viene el “no te escucho, puedes hablar más fuerte que la señal se me va”.

EL CONFUNDIDO

Clases básicas: el botón con la flecha para abajo, es para bajar; el botón con la flecha para arriba, es para subir. Es evidente que no has entendido la dinámica cuando aprietas el botón de flecha para abajo, para que el ascensor baje. Este personaje es de esos que terminan subiéndose en el sétimo piso porque se quieren ir a casa y terminan paseando por el noveno piso, el décimo y la azotea. Irónicamente, luego lo vuelves a ver en el piso siete otra vez. ¿WTF? Por otro lado, no aprietes los dos botones al mismo tiempo… POR FAVOR. Con eso no vas a huevear al ascensor y te vas a convertir en el héroe de la tarde… YA PUES, NO INTENTES BULEAR AL FUCKING APARATO. No te va a hacer caso sólo porque le das más órdenes que otros.

EL IMPULSIVO

El botón del ascensor no es un timbre causita, deja de apretarlo tantas veces. No porque metas tu dedito repetidamente en ese círculo de metal, significa que el ascensor se vaya a apurar. El ascensor NO TIENE SENTIMIENTOS, acéptalo de una vez. No se va a incomodar porque lo apures y no va a entender que estás apurado. TAMPOCO intentes apretar más fuerte el botón. No seas tan inteligente… a este aparato no le duele que le metas el FINGER. No porque lo hagas más duro significa que sus cables se vayan a resentir o la tensión vaya a jalar con más fuerza. A lo máximo vas a terminar con una hinchazón de ligamentos.

Así como estos… hay otros personajes para mencionar rápidamente:

EL QUE ENTRA ANTES QUE SALGAS, y luego tiene que salir para que salgas, para que entrar otra vez

EL QUE PONE LA MANO PARA QUE NO SE CIERREN LAS PUERTAS, y al que lo hacía antes del accidente

LOS QUE TIENEN MIEDO, y justo se suben en los apagones o terremotos

Y LOS MALDITOS HDP, que comparten con todos, lo que almorzaron por la tarde…

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